Los Medios

Los medios de los que se vale el MVC para alcanzar sus fines son todos aquellos que responden al espíritu evangélico y a la fidelidad a la Iglesia, entre ellos les da un papel especial a los siguientes:

  1. La fidelidad personal a la consagración y promesas del Bautismo y de la Confirmación, por los que Dios Padre nos hizo en el Señor Jesús por su Espíritu hijos de su Iglesia, dando inicio a nuestro caminar concreto a la propia santificación, al apostolado y al servicio.
     

  2. La participación activa en la Sagrada Liturgia —cumbre y fuente de la vida cristiana—, como celebración de la fe y de la vivencia comunitaria del Pueblo de Dios que peregrina, en especial en la Eucaristía y en el sacramento de la Reconciliación.
     

  3. La conformación con el Señor Jesús, Hijo de María, quien «manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación».
     

  4. El amor filial a María, que conduce al ser humano que lo vive a recuperar la plena semejanza con el Señor Jesús.
     

  5. Una particular devoción a la Inmaculada Concepción de la Madre del Señor, y el rezo del Rosario.
     

  6. La lectura oyente de la Palabra de Dios en espíritu de oración, buscando descubrir en ella, como nos es transmitida por la Iglesia, orientaciones para la vida, así como una instancia crítica de los proyectos humanos.
     

  7. La orientación de la vida cotidiana en espíritu de oración, el ejercicio de la presencia de Dios y el examen continuo de intenciones.
     

  8. El estudio y la formación permanente, personal y en común. Formación en la fe, en la competencia en el trabajo según la propia vocación, en la orientación cristiana para el propio trabajo o responsabilidad, y formación para la vida.
     

  9. La profundización en la enseñanza social de la Iglesia, y la praxis según sus orientaciones.
     

  10. La activa participación en las responsabilidades de evangelización y de servicio, en todos los ambientes y realidades de la vida social y cultural, de manera especial, pero no exclusiva, en la solidaridad fraterna que hace concreto el amor por el pobre.
     

  11. La difusión de opciones de reconciliación, amor, comunión y paz ante las diversas rupturas del hombre y de la sociedad.